El Ministro de Educación, Fernando Alexandre, ha asegurado que el nuevo sistema de evaluación externa, con digitalización de pruebas y calificación electrónica, hace las evaluaciones "más justas" y equitativas.
Sin embargo, la realidad para muchos estudiantes es de incertidumbre, con notas "suspendidas" sin explicaciones concretas. Esta situación les pone en desventaja, ya que no saben si deben proceder a la segunda fase de exámenes ni cómo sus calificaciones afectarán el acceso a la educación superior, cuyos plazos de solicitud son estrictos.
La falta de información obliga a muchos a inscribirse en la segunda fase por precaución, aumentando la presión y el esfuerzo. La promesa de "equidad" y "justicia" se ve comprometida mientras estos casos de notas suspendidas no se resuelvan de forma clara y a tiempo para todos los alumnos.




