En la mitología nórdica, los eclipses se interpretaban como la persecución de los cuerpos celestes por dos lobos gigantes. Sköll era el lobo que perseguía al Sol (Sól), y Hati Hróðvitnisson perseguía a la Luna (Máni).
Un eclipse solar podía ser visto como el momento en que Sköll lograba capturar o devorar al Sol, mientras que un eclipse lunar representaba a Hati atacando a la Luna. Esta explicación se enmarca en un contexto más amplio de conflicto cósmico.
Las fuentes históricas, como la Edda Poética y la Edda en Prosa, describen esta persecución, pero la asociación directa de un eclipse observado con la captura del astro es una interpretación mitológica plausible, no una descripción explícita en textos vikingos contemporáneos. La persecución de los astros por los lobos también formaba parte de la narrativa del Ragnarök, el fin del mundo, donde la captura definitiva de los astros llevaría a la destrucción y renovación del mundo.