La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada principalmente por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, conocida como bacilo de Koch. Aunque afecta sobre todo a los pulmones, puede alcanzar casi cualquier órgano, como los riñones, los huesos, los ganglios linfáticos o las meninges.
Aunque se conoce desde hace siglos y existen tratamientos eficaces, sigue siendo un importante problema de salud pública en muchos países, sobre todo allí donde hay pobreza, hacinamiento, desnutrición y acceso limitado a los servicios sanitarios.
Se transmite por vía respiratoria, a través de partículas expulsadas al toser, estornudar o hablar. No se contagia por objetos compartidos, como cubiertos o ropa. El síntoma más característico de la forma pulmonar es la tos persistente, sobre todo cuando dura más de tres semanas.