Emirates anunció durante el Salón Aeronáutico de Farnborough 2026 que no aceptará la entrega de 10 aviones Boeing 777-9 ya construidos. El CEO de la aerolínea, Sir Tim Clark, explicó que las modificaciones necesarias para actualizar estas unidades antiguas a los estándares actuales no serían viables financiera ni operativamente, comparando humorísticamente su estado con "latas de judías cocidas".
La aerolínea exige recibir solo aviones de nueva producción, construidos según las especificaciones finales y ya certificados por la FAA. Los aviones del lote inicial, producidos entre 2019 y 2020, quedaron obsoletos debido a retrasos en el programa y a correcciones estructurales necesarias. Poner estos aviones al día con los estándares de certificación finales requeriría desmontar y reconstruir partes significativas de la estructura y los sistemas, un proceso costoso.
Uno de estos aviones, que permaneció inactivo en Seattle durante seis años, fue desmantelado y desechado por Boeing, ya que su actualización costaría decenas de millones de dólares y no sería financieramente rentable. La mayor parte de la estructura (90-95%) se recupera para reciclaje o reutilización de componentes, como sistemas de aviónica y actuadores hidráulicos.




