Hace 18 años, en julio de 2008, el mercado de viajes a Madeira experimentó una fuerte competencia con la llegada de nuevas aerolíneas de bajo coste. Esta situación se tradujo en una marcada bajada de los precios, permitiendo a los pasajeros encontrar tarifas más asequibles para viajar hacia y desde Funchal.
Un ejemplo notable fue la entrada de easyJet en la ruta Lisboa-Madeira. Con la apertura del sistema de reservas en línea, la compañía lanzó una campaña promocional con billetes a partir de 25,99 euros por trayecto, incluyendo tasas aeroportuarias. Esta iniciativa marcó un cambio en el sector, aumentando la competencia en una ruta tradicionalmente dominada por pocos transportistas.
Al mismo tiempo, la aerolínea francesa de bajo coste Transavia.com anunciaba vuelos entre París y Madeira por un euro. Aunque el precio base era simbólico, el coste final para el pasajero, incluyendo tasas y gastos administrativos, ascendía a 152,88 euros, evidenciando que el precio promocional solo cubría la tarifa base.




