El diputado Filipe Sousa, de Juntos Pelo Povo (JPP) en la Asamblea de la República, ha presentado un proyecto de resolución recomendando al Gobierno una reducción inmediata de la carga fiscal sobre los combustibles y la creación de un mecanismo automático para reducir el ISP (Impuesto sobre Productos Petrolíferos).
Sousa destacó la diferencia de precios entre Portugal y España, indicando que la gasolina Euro 95 costaba, en promedio, 2,013 €/litro en Portugal frente a 1,733 €/litro en España el 31 de agosto. Para un repostaje de 50 litros, un portugués paga aproximadamente 14 € más. En el gasóleo, la diferencia es de unos 8,20 € por depósito de 50 litros. El JPP propone reducir la tributación al nivel más bajo jurídicamente admisible y utilizar mecanismos europeos para reducciones adicionales.
La propuesta incluye también la creación de un mecanismo automático de estabilización fiscal, inspirado en el modelo español, que refuerce las reducciones del ISP cuando los precios de los combustibles superen un determinado umbral. Filipe Sousa aboga también por devolver los ingresos extraordinarios del IVA generados por la subida de los combustibles a los consumidores mediante reducciones fiscales. La iniciativa sugiere además limitar temporalmente los márgenes comerciales y establecer precios máximos para el GLP embotellado, junto con un mayor apoyo a las familias vulnerables. Para las regiones autónomas, el JPP exige tipos impositivos más bajos para compensar los costes adicionales de la insularidad.