El Ministerio de Educación portugués ha implementado un nuevo modelo de corrección digital para los exámenes nacionales, utilizando inteligencia artificial (IA) para calificar las preguntas de opción múltiple.
Sin embargo, la transición a esta tecnología no ha estado exenta de problemas. El propio Ministro de Educación admitió que el sistema tuvo un comienzo problemático, con fallos técnicos y un error de parametrización que llevó a la revisión de las calificaciones de miles de alumnos.
Los críticos señalan que el uso de la IA para una tarea como la corrección de pruebas de opción múltiple, que en instituciones más organizadas ya era rutinaria a través de escáneres ópticos, se presentó como una revolución tecnológica cuando en la práctica se asemeja a una modernización básica del proceso.