Un artículo de opinión publicado en "Estepilha" cuestiona la política educativa portuguesa, comparándola con "mil maneras de cocinar bacalao" pero con el mismo resultado.
El texto satiriza las "Matemáticas de lo Imposible" del Ministerio de Educación, donde 30 alumnos en aulas para 26 se justifican por la ausencia de "evidencia" de disminución de la calidad de la enseñanza. La solución de "contenedores" para albergar a los alumnos se describe como "pedagogía térmica", simulando condiciones extremas de frío y calor, e integrando la "supervivencia" en el currículo.
El artículo continúa con la "Ilusión del Aprendizaje", contrastando la visión ministerial con expertos que abogan por clases más pequeñas. Prevé un "Plan de Continuidad de Contenedores" que vincularía la falta de espacio en las escuelas con la futura falta de espacio en los hospitales, culminando en una "eficiencia post-mortem" en las urgencias. La "Competencia (o su Falta)" se aborda como una estrategia de "gobernar sin resolver problemas", ignorándolos hasta que "exploten."
