La corrección de los exámenes nacionales de este año se ha visto marcada por fallos técnicos, retrasos e instrucciones contradictorias, dejando a miles de alumnos de 11º y 12º curso en una situación de incertidumbre y desconfianza hacia el sistema de evaluación.
Son comunes los informes de exámenes sin nota, clasificaciones basadas en respuestas incompletas y exámenes cuyas respuestas aún no han llegado íntegramente a los correctores. Algunas actas escolares ya presentan exámenes marcados como "suspendido", a la espera de aclaraciones.
Este escenario prolonga la ansiedad de los estudiantes, que aún no tienen nota o dudan de la fiabilidad de sus resultados. La incertidumbre puede interferir con el calendario de acceso a la educación superior, obligando a algunos a considerar aplazamientos o cambios de curso debido a limitaciones administrativas y tecnológicas.




