Ford quiere mantener el Mustang entre los últimos deportivos con caja manual, en una industria cada vez más orientada a la electrificación y a las transmisiones automáticas. El consejero delegado, Jim Farley, aseguró que la versión manual se mantendrá "mientras haya demanda y la normativa lo permita".
Sin embargo, Farley fue menos tajante con el V8 5.0, sugiriendo que las normas de emisiones podrían condicionar su supervivencia a largo plazo. La presión regulatoria es especialmente intensa en Europa y Australia, aunque la marca sigue fabricando el 5.0 Coyote, sobre todo para Estados Unidos.
En Brasil, una serie limitada de 200 Mustang GT manuales de 492 cv se agotó en aproximadamente una hora, lo que confirma el interés por las configuraciones tradicionales.