Toyota volvió a ser el mayor fabricante de automóviles del mundo, por sexto año consecutivo. En 2025, el grupo vendió unos 11,3 millones de vehículos entre las marcas Toyota, Lexus, Daihatsu e Hino, por delante de Volkswagen, que entregó cerca de nueve millones.
Los híbridos convencionales impulsaron el negocio, con alrededor del 42 % de las ventas globales, mientras que los eléctricos de batería apenas supusieron el 1,9 %. La compañía defiende un enfoque "multi-pathway" que combina varias tecnologías adaptadas a la infraestructura de cada mercado.
La estrategia funciona, con un aumento del 4,6 % en las ventas globales respecto a 2024. Sin embargo, su escasa presencia eléctrica podría convertirse en un riesgo si la demanda crece más rápido de lo previsto, sobre todo en Europa y China. Toyota planea ampliar su gama eléctrica y fija una meta de 1,5 millones de unidades anuales en 2026.
